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La política pública Esquinas de la Memoria es una iniciativa de la Dirección de Derechos Humanos en articulación con los Familiares de Detenidos-Desaparecidos Merlo. Tiene como objetivo poner de cara a los barrios del partido los nombres y las historias de vida de todos aquellos vecinos y vecinas que fueron sistemáticamente desaparecidos de sus comunidades por parte de las fuerzas represivas durante la última dictadura cívico-militar.
1. Reinaldo MONZÓN
 El chango nació en Merlo el 16 de diciembre de 1955. Cursó los estudios primarios en la escuela de su barrio, la primaria Nº 14. De muy chico participó en la iglesia de la medalla milagrosa en Merlo Norte, junto al Padre Chingolo.

Fue militante de la Juventud Peronista desde donde aportó, como tantos miles, a transformar la desigualdad y la injusticia que él palpaba diariamente en su barrio. Cuando cumplió 21 años le tocó hacer el Servicio Militar Obligatorio en el cuartel de Ciudadela.

El 21 de abril de 1977 fue detenido-desaparecido en Merlo. Sus restos fueron exhumados en el Cementerio de Avellaneda, Bs. As., e identificados posteriormente por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en 2009.

Cuando sus restos fueron recuperados, la iglesia del barrio lo recibió junto a su familia y amigos. En la ceremonia, le regalaron unas palabras: “(…) Sabíamos que, tarde o temprano, celebraríamos tu regreso al barrio. Estás aquí de nuevo entre nosotros como lo prometiste. Sabíamos también que la noche no era definitiva (…)”.

2. Juan Carlos PELLEGRINI
Juan nació el 1 de febrero de 1948. Se crió en la barriada obrera del Parque San Martín junto a sus padres y su hermana Ana.

Para el barrio era Juancito. Quienes tuvieron la suerte de conocerlo lo describen como buen compañero, idealista y familiero. A partir de su conciencia plena de que la desigualdad social no era natural comenzó a participar políticamente dentro del peronismo. En ese camino de lucha entra en Montoneros.

Trabajaba en la sucursal Morón del Banco Nación. Ahí le decían “Tucho” o “El Narigón. Lo recuerdan como conciliador, atropellado y buen compañero.

Cuando la dictadura militar tomó el poder en 1976, sufrió el secuestro de su compañera Esther del Rosario Luque, en marzo de 1977. Con el dolor a cuestas continuó militando. En julio de 1978 un grupo de tareas lo secuestró en Capital Federal.

Hoy, por sus ideales de igualdad y en su memoria, Tucho, Juancito, vuelve al Parque San Martín

3. María Teresa TROTTA
Teresita nació el 14 de julio de 1950, en Tigre. Su familia se mudó a Merlo Norte cuando ella era muy pequeña. Estudió en la primaria Nº 14. Se recibió de maestra normal nacional en el colegio Sagrado Corazón. Además, estudió trabajo social en la Escuela Diocesana de Morón, aunque no llegó a recibirse, porque la secuestraron antes de que pudiera presentar su tesis.

Militó en la Juventud Peronista y Montoneros junto a su pareja, Roberto Castelli. Fueron padres en 1974 de María  Verónica. Las fuerzas represivas de la dictadura los secuestraron y desaparecieron el 29 de febrero 1977.

A Beto la patota lo secuestró en Reconquista y Aráoz a escasos metros de la casa de sus suegros. A Tere en el trayecto a San Antonio de Padua mientras se dirigía al Colegio San Antonio a llevar la licencia por su segundo embarazo. Fueron vistos en el CCD El Vesubio. Tere fue llevada a Campo de Mayo donde dio a luz a una niña que fue restituida por Abuelas de Plaza de Mayo en el año 2008.

4. Fernando TORREZ
Nació el 22 de diciembre de 1950 en la Provincia de Buenos Aires. Cursó sus estudios en la primaria Nº 17 del Parque San Martín; donde tuvo como maestro a Héctor Jorge Cols, quien fuera asesinado por la Triple A en 1974. Vivía sobre la calle Belén y trabajaba en la farmacia IACO.

Comenzó su militancia en el Parque San Martín, primero en las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), y luego de la fusión de las organizaciones en 1973, continuó con su participación política en Montoneros. Para sus compañeros era “Víctor”.

Participó del histórico “Merlazo”, el 1º de mayo de ¡972, y de la toma de la Municipalidad en 1973.

Su compromiso lo llevó a trabajar junto a sus compañeros en los barrios más pobres. Ponía plata de su bolsillo y atendía a los vecinos que no podían comprar remedios. La alegría y la solidaridad eran algunos de sus rasgos principales.

Fue secuestrado el 22 de septiembre de 1976 en la zona de la estación de Merlo por la patota de la Fuerza Área (G1VA, Grupo 1 de Vigilancia Aérea), tenía 25 años. Por las averiguaciones que hizo su papá se supo que Fernando estuvo secuestrado en la Comisaría 1ª de Merlo y en G1VA.

Aún se espera juicio y castigo para los responsables del secuestro y desaparición de Fernando Torrez.

5. Jorge CLERC y María Cristina ÁLVARO

Jorge se crió en Santos Lugares y desde muy joven trabajó en un taller metalúrgico. María Cristina era oriunda de Flores; excelente estudiante, abanderada, profesora de piano y declamación. A través de un primo conoce a Jorge, aunque no era el candidato esperado por la familia de Cristina, se enamoraron, se casaron y tuvieron dos hijos: Sebastián y Emiliano.

Jorge amaba el campo y eso los llevó a instalarse en nuestro partido, en el Bº Parque el Sol. Trabajaba como preceptor en el turno vespertino de la EEMNº 3 y en el Ministerio de Salud. Cristina era docente en la escuela primaria Nº 25 de Merlo.

La noche del 15 de junio de 1976 alrededor de las cinco de la mañana varios autos pararon frente a la casa de la familia Clerc, en la esquina de Cucha-Cucha y Castelar. A sus 7 años Sebastián fue testigo del secuestro: “(…) Era de madrugada, nos despertaron los tiros, los golpes, yo me quedé impresionado porque gritaban: ¡Abrí la puerta que te la reventamos!(…)”

Cristina le ruega a la patota que se le permita dejar a sus hijos con algún vecino. En esa terrible madrugada tuvo que golpear varias puertas hasta hallar a un vecino dispuesto a encargarse de ellos. Por investigaciones realizadas se supo que en el operativo participó G1VA, cuyo jefe en ese momento era el Comodoro Ventura.

Cuando sus familiares se enteraron del secuestro de la joven pareja y recuperaron a sus niños, comprobaron que la casa había sido saqueada y usurpada por una familia que G1VA instaló allí.

Jorge y Cristina estaban esperando el nacimiento de su tercer hijo. La abuela Delia Traverso de Clerc quedó al frente de la búsqueda de su hijo, su nuera y su nieto. Su caso engrosa la lista de Abuelas de Plaza de Mayo.

Ambos eran militantes del PRT ERP

6. Pablo TORRES y Laura SEGARRA
Pablo nació en Mar del Plata el 7 de agosto de 1955. Estudió en la escuela técnica Nº 3, donde se recibió de maestro mayor de obras. Laura nació en Mar del Plata el 24 de octubre de 1959. Estudió en el colegio Mariano Moreno y en el conservatorio de música. Tocaba el piano y le gustaban todos los instrumentos.

Desde muy chica, Laura se había interesado en los necesitados. En la escuela primaria se encargaba de reunir ropa y útiles para los chicos pobres. Al llegar a la secundaria comenzó la militancia barrial junto a sus hermanas mayores, Alicia y Jorge.

Laura y Pablo militaban en la Juventud Peronista.

La persecución a los militantes hizo que se tuvieran que ir de Mar del Plata. Laura y Pablo alquilaron una casita en Merlo, en la calle Agrelo 1769. Laura estaba embarazada y esperaba a su hijo/a para fines de junio de 1978. Lo iban a llamar Guillermo o Angélica.

El 23 de junio de 1978 Laura y Pablo fueron secuestrados. La vivienda de la pareja fue atacada por fuerzas de seguridad, quienes la quemaron y dejaron sólo una pared en pie.

Laura, Pablo y su hijo/a nacido en cautiverio continúan desaparecidos.

7. Héctor Jorge COLS
Jorge se recibió de Maestro Normal Nacional en el colegio Mariano Acosta y comenzó a trabajar en la docencia desde muy joven. En Merlo, trabajó en varias escuelas como el Sarmiento, la EPNº 17, la EPNº 8 y las técnicas Nº1 y Nº2. Se casó con una compañera, Marta Hernández, y tuvieron tres hijos.

La apertura electoral del año 1973 encuentra a Jorge dentro de la militancia peronista, en la unidad básica “Noviembre 17” instalada sobre la Avenida Argentina, a metros del mástil. Se hizo cargo de la vicedirección de la escuela primaria Nº 8, desplegando desde allí un proyecto de trabajo que involucraría a la comunidad.

Los sábados llevaba gente para dar charlas, para cantar; era una enorme reunión apoyada por todos, incluidos los padres. Se trataba de convocar para promover el cuidado de la salud y la cultura. Más de una tarde se terminaba con chorizos y guitarreada. Jorge era una máquina de creatividad: jamás obligaba a nadie a sumarse, pero las ganas que él ponía eran contagiosas. Quería una escuela abierta, una escuela participativa, con apertura comunitaria.

Durante octubre, Jorge y María del Carmen Baldi, compañera de la escuela, son detenidos por hacer pintadas políticas en la estación de Merlo: “Morir o vencer por la patria socialista, el Che Guevara vive en el fusil de cada guerrillero”. Por ese motivo, pasaron varias semanas en la Comisaría 1ª de Merlo. Cuando Jorge salió en libertad fue directo a la escuela. Dice su compañera Marta Ochoa: “(…) Los chicos lo abrazaban, lo besaban, lo llevaron al patio, era la demostración de afecto, duró hasta el turno de la tarde, los padres se enteraban y venían a la escuela. Recuerdo que hubo maestras que le propusieron irse al Uruguay, él no decía nada, escuchaba (…)”.

Unos días más tarde desaparece Quique Carreño, estudiante de la técnica Nº2, militante del PRT y presidente del centro de estudiantes. Jorge comenzó la búsqueda. Además de ser su estudiante, Quique lo había llevado al partido. En un enfrentamiento fraguado, Quique apareció asesinado.

El día 12 de diciembre de 1974, siete automóviles de color verde y gris se detuvieron en la calle de Jorge y lo sacaron de su casa. A escasas cuadras, repitieron el operativo en la casa de María del Carmen. En los techos de las casas linderas, hombres de la Triple A se apostaron para arrancarles la vida.

Jorge y María del Carmen fueron asesinados en Del Viso

8. Alejandro AIBAR
Alejandro nació el 1 de julio de 1959 en San Martín. A los 12 años comenzó a trabajar, ayudando a su padre a pelar torres de papas en la Confitería “El Rosedal”. A los 14 entró como empleado en Bonafide: allí preparaba las vidrieras de los locales. De noche estudiaba en el Colegio Nacional Manuel Belgrano de Merlo. Los fines de semana, en la Sociedad de Fomento del Barrio Pompeya, hacía obras de teatro y títeres para los chicos, junto a sus compañeros Gladys y Ricardo. El cura de la Parroquia, el padre Elvio, también les abría la puerta para hacer su trabajo social.

Recuerda una compañera del Colegio Nacional: “(…) lo conocí a Alejandro en el último año de la secundaria. Se lo veía distinto, maduro, algunos fines de semana iban sus compañeros de teatro a visitarlo y solían quedarse a dormir, entonces el cuartito de arriba se convertía en un campamento. Sonaba Moris en su equipo, Pedro y Pablo, Almendra y tantos más; tocábamos la guitarra y cantábamos ´Pato trabaja en una carnicería´ que era nuestra canción favorita, ´de nada sirve´, ´Catalina Bahía ´, ´Marcha de la Bronca´(…)”.

La noche del 20 de septiembre de 1977 Alejandro fue secuestrado y desaparecido de su casa en General Paz y Filiberto, su mamá, Sergia, relata que ingresaron a su casa hombres vestidos de fajina preguntando quiénes estaban en las habitaciones. Cuando vieron a Alejandro dijeron: “a éste nos lo llevamos”. Él se vistió y fue sacado de su casa. Allí comenzó la búsqueda: las idas a G1VA, las entrevistas con el Comodoro Ventura, las filas y esperas en el Ministerio del Interior, conocer a otras madres, hermanos, amigos, Sergia tuvo rápidamente clara noción de que no era algo que le había pasado de forma individual. Esa conciencia la llevó a organizarse y a pelear de forma colectiva.

9. Luis Daniel GARCÍA
Luis Daniel García nació el 16 de enero de 1955. Era fanático de Almendra y del fútbol, fiel seguidor de Racing Club.

Cursó sus estudios primarios en el Colegio San Antonio de Padua, donde fue echado en tercer año del secundario por llevar adelante una huelga de hambre en defensa de sus compañeros de 5to año. De ahí pasó al Colegio Estrada de Ituzaingó.

Comenzó a militar en las filas del Partido Comunista a principios de los años 70.

Cuenta su compañero Miguel Jorquera (…) “a los 19 años, Huevo ya era “ el Secretario”, el dirigente máximo de la “Regional Oeste” de la Federación Juvenil Comunista: “LA FEDE”. Una organización política que reunía a centenares de jóvenes de las barriadas, fábricas, colegios secundarios y Universidades del Oeste del conurbano.

Vivió su infancia y adolescencia en San Antonio de Padua. Allí jugó al fútbol, al rugby y hasta fue monaguillo de la Parroquia del Pueblo, un paso que no renegaba frente a duros ateos y agnósticos. Inteligente, sagaz y estudioso, decidió no continuar con su educación “formal” y dedicarse a la militancia política. Como miles de jóvenes soñaba con “cambiar el mundo” y “hacer la revolución” que diera a todos las mismas oportunidades.

A fines del ´75 se casó (por civil) con Laura, una joven comunista y brillante estudiante que había terminado el secundario en el entonces Colegio Nacional de Morón, “ el Dorrego”, y que soñaba con graduarse  en la Universidad. Huevo ya había elegido la militancia.” (…)

Es secuestrado de su casa el 12 de agosto de 1976, en la calle Río de Janeiro 840, Caballito, donde Luis vivía con Laura, su compañera, y esperaban el nacimiento de Mariela.

Luis estaba haciendo el servicio militar en el Colegio Militar de la Nación, Unidad comandada por el genocida Reynaldo Bignone. Se lo declaró desertor.

En el año 2010, el Estado reparó su legajo, donde decía “desertora la Patria” se colocó “detenido desaparecido”.

El TOF 1 de San Martín, el 15 de marzo de 2017, condenó a Reynaldo Bignone, Santiago Omar Riveros, Mario Dominguez, Eduardo Somoza, Hugo Castagno, Alberto Torres y Jorge Alvarado por el secuestro y desaparición de Luis García, de Mario Molfino y Luis Steimberg.

10. Hugo TONINI
Hugo, o Huguito como lo llamaban en su casa fue el hijo menor de Luis Ernesto y Adelfa, fue el niño mimado de sus hermanas mayores, Eva y Ana.

Se crió en el seno de una familia de trabajadores, Luis Ernesto Tonini trabajaba en la empresa Rafael Pérez Roldán donde fabricaban carrocerías de autos, y Adelfa era ama de casa.

Su hermana Ana recuerda que Hugo amaba su Karting y poseía una innumerable colección de autitos, quería ser carrocero y seguir los pasos de su padre.

Luego de la prematura muerte de Luis , se instalan en Merlo Norte, donde la familia había comprado un terreno y edificado su hogar.

Fue secuestrado el 22 de septiembre de 1978, luego de salir del taller mecánico de las calles Córdoba y Juan B. Justo, en Capital Federal, hacía pocos días que trabajaba en ese lugar.

Su patrón relató que había trabajado con Hugo todo el día.

La familia comenzó el derrotero por las comisarías, allí recibieron amenazas veladas: “No lo busquen más”, porque “por algo se lo habrían llevado” … “algo habría hecho”.

Una llamada anónima les da aviso de que Hugo estaba en el Hospital Israelita, su familia va al Hospital pero se les niega que Hugo haya pasado por ahí. Sin embargo las hojas del libro de entradas del Hospital aparecen adulteradas, alguien les dice que gente de civil lo sacó del Hospital.

La familia nunca tuvo información sobre él.

Hugo en el momento tenía 16 años.

11. Marcela MOLFINO, Guillermo y Rúben AMARILLA

Marcela nació el 15 de noviembre de 1952. Estudió la escuela primaria y secundaria en el Colegio María Auxiliadora. A finales de los 60 comenzó la carrera de Filosofía y Letras en la Universidad Nacional del Nordeste. Desde principios de los setenta Marcela ya era militante estudiantil proveniente del peronismo de base, desde donde se comprometió en la militancia barrial en Villa Saavedra y el Barrio Mariano Moreno. Allí conoció a Guillermo Amarilla, quien sería su compañero, se casaron en el verano de 1973.

Guillermo nació el 25 de enero de 1950 en Resistencia. Concurrió a la Escuela Primaria Nº 400 de Resistencia. Cursó el nivel secundario en la Escuela Nacional de Comercio.

Inicialmente militó en el integralismo en Resistencia. En 1969 se incorporó a la Juventud Peronista. Posteriormente la JP se transformó en la JP de las regionales cuando en un congreso Nacional decidieron que se conformaran por zonas, y así surgió la Regional IV de la JP, que tuvo como delegado a Guillermo.

En 1975 la pareja debió abandonar el Chaco, la Triple A era una amenaza constante.

Luego de exiliarse, volvieron al país en mayo de 1979, y se instalan en San Antonio de Padua.

Rubén Darío Amarilla nació el 11 de febrero de 1955 en Resistencia. Cursó la primaria en la escuela Nº 400 y luego cursó el nivel secundario en la Escuela Nacional de Comercio. Trabajó como empleado administrativo en el Sindicato de Artes Gráficas del Chaco que funcionó también como un centro de reunión de obreros y estudiantes desde 1970 hasta 1972.

Se casó en 1974 con Susana Hedman, con quien tuvo dos hijos, Mariano Andrés y Mara Valeria. Militaba en la Juventud Peronista.

En 1976 debido a amenazas y persecuciones, la familia Amarilla se trasladó a Buenos Aires. Rubén trabajó como fotógrafo en Capital Federal. Posteriormente abandonó el trabajo particular por pedido de la Organización y se dedica de lleno a la militancia. En Buenos Aires Rubén integra Montoneros.

El 17 de octubre de 1979, Guillermo es detenido en la calle en horas del mediodía. Horas más tardes , Marcela junto a su cuñado Rubén Amarilla fueron secuestrados en el domicilio de San Antonio de Padua. Marcela estaba embarazada en el momento del secuestro. Dio a luz a su cuarto hijo en Campo de Mayo, su familia ignoraba la existencia del embarazo.

12. Roberto CASTELLI
Roberto nació el 28 de diciembre de 1946. Sus compañeros le decían cabezón. Estudió en el Colegio Parroquial de Merlo para luego seguir el seminario. En su militancia católica conoció a Teresita Trotta, quien sería su compañera y madre de sus dos hijas.

Juntos comenzaron a militar en la columna oeste de Montoneros, allí Beto pasó a ser Daniel.

En 1972, participaron de la formación de la Unidad Básica Evita, desde la cual militaban y realizaban trabajos comunitarios para mejorar el barrio. Estaba ubicada en una zona de Merlo Norte donde las calles eran por entonces todas de tierra, por lo que colocar un poste para el alumbrado, entubar las zanjas, armar veredas de “lajas”, eran tareas muy apreciadas por los vecinos.

En 1974 se inscribe en la carrera de sociología en la UBA y nace su primera hija María Verónica.

Cuenta su hija Verónica (…) “mis papás fueron secuestrados en febrero de 1977. En la esquina de Aráoz y Reconquista se lo llevaron a mi papá, de mi mamá sabemos que la secuestraron de adentro de un colectivo…Mi papá estaba esperándola en la esquina de la casa de mi abuela, aparecieron unos autos falcon, mi papá me dejó en un almacén que quedaba a la vuelta de lo de mi abuela y salió con las manos en alto, lo ataron con correas de persianas, lo llevaron a la puerta de la casa de mi abuela y comenzaron a golpearlo. Todo esto lo vio mi tía Mercedes, yo me escapé del almacén, fui hasta donde estaba mi papá, a él se lo llevaron y a mí me dejaron”(…)

Por testimonios de ex detenidos-desaparecidos se supo que Teresita y Beto estuvieron en el campo de detención conocido como el Vesubio, y que Tere, ya entrando en su noveno mes de gestación, fue trasladada a Campo de Mayo, donde dio luz a una beba.

Verónica luego de años supo el destino que tuvieron sus padres (…) “de grande supe que los habían llevado a la comisaría de Villa Insuperable – en la Matanza- , que era un centro clandestino que le decían “Sheraton”, después de ahí los llevaron al Vesubio que era otro centro clandestino que queda en Autopista Richieri y Camino de Cintura donde estuvieron, con seguridad, mi mamá hasta fines de abril, donde la trasladan al Hospital Militar de Campo de Mayo al área de epidemiología donde ocurrían partos clandestinos que eran asistidos por monjas y mi papá queda detenido hasta el 15 de mayo que es el momento en que liberaban a Ana Di Salvo y su marido que son los que me dan testimonio de la detención de mis padres” (…)

La niña nacida en cautiverio fue identificada por las Abuelas de Plaza de Mayo como Milagros Castelli Trotta, hija de María y Roberto, el 25 de julio de 2008, había sido dada en adopción ilegal por el Movimiento Familiar Cristiano.

13. Mara BALDI
María del Carmen, Mara, nació en el seno de una familia trabajadora, su papá tenía varios trabajos, era pintor de brocha gorda y proyectaba películas en el viejo cine de la avenida San Martín. Su mamá se dedicaba a la costura.

Mara, cursó sus estudios en el colegio Sagrado Corazón de Jesús, allí se recibió de maestra normal nacional, en el terciario Padre Elizalde se formó como profesora de geografía, aunque nunca llegó a ejercer.

Sus amigos la recuerdan como futbolera, le gustaba disfrazarse, era cálida con todos sus estudiantes, bailaba y cantaba rock, era divertida y buena compañera.

En lago del bosque alfabetizaba a adultos junto a un grupo de docentes comprometidos con la transformación de la realidad. Los sábados también se sumaba a las actividades sociales y culturales que se hacían en la primaria Nº8 de Merlo Norte.

El 9 de octubre 1974 Mara junto al maestro Héctor Jorge Cols son detenidos en la estación de Merlo, llevados a la comisaría1ra y puestos a disposición del Juez Luque, el delito era haber pintado consignas políticas a favor del Che Guevara.

Ambos son liberados más tarde.

El 12 de diciembre de 1974 a la 1 y 40 horas una patota de la Triple A ingresa en la casa de los Baldi secuestrando a Mara. Minutos antes el operativo se había producido en la casa de Jorge Cols.

Norberto Baldi cuenta (…) “Yo estaba en casa, y me llama mi mamá diciendo que se habían llevado a María del Carmen había llegado gente vestida de fajina de militar o policía, encapuchados y se la habían llevado”(…)

Un llamado anónimo al diario crónica informa que hay dos cuerpos en el km 37 localidad de Del Viso. Eran Mara y Jorge.

La Triple A se sumará a posteriori a las patotas del Estado genocida de 1976.

Mara descansa en el cementerio de Libertad, allí junto a su guardapolvo de maestra se encuentra la carta de una estudiante…Señorita yo sé que está en el cielo junto a los ángeles porque usted era un ángel, yo sé que desde el cielo usted estará leyendo esta cartita que le escribí con tanto amor y cariño. Señorita hoy nos dieron el diploma, con medalla, el boletín, yo le dejo la medalla porque usted la merece, eso y mucho más, porque se lo debo…

 

14. María Eloisa CASTELLINI
María Eloisa pasó su infancia en Las Heras, fue la segunda hija de cuatro hermanos. A pesar de no conocer privaciones económicas, desde la adolescencia comenzó a demostrar su rechazo a la opulencia y a estar del lado de aquellos que sufren las injusticias cotidianas. Los últimos años de la secundaria los realizó en el Colegio Ward de Villa Sarmiento, como alumna externa y allí es donde conoce al que luego será su compañero y padre de sus hijas, Constantino Petrakos, hijo de inmigrantes griegos, que estaba pupilo en la escuela.

Su hija nos lo describe (…) Lo adoraban todos sus compañeros, tenía una personalidad muy fuerte , muy carismática … muy también de violar las reglas, muy rebelde (…) Estaba esto de la solidaridad, mamá se fue de albañil a construir una escuela, ella había preferido ir a trabajar al sur que un mes entero a Mar del Plata, porque mis abuelos maternos estaban bien acomodados, así que también tenía bastante rebeldía y tenía bien en claro qué es lo que quería hacer e iba adelante y lo hacía  “ (…)

Ya siendo estudiante de Agronomía de la UBA, Elosía comienza a militar en el ERP, se proletariza, trabaja en una fábrica y con Petra tienen a su primera hija, María Clara. Comienza a dictar clases como maestra de música en el Barrio El Palomo de Libertad, en el Jardín 905.

El 11 de noviembre de 1976 fue secuestrada en pleno mediodía a la salida del Jardín, seis horas después del secuestro, los represores fueron a la casa de la familia a buscar a su esposo, Constantino,  y no lo encontraron. Para realizar el procedimiento llevaron con ellos a María Eloísa. María Alejandra , su hermana, recuerda que su “hermana estaba esposada, lastimada en la boca a causa de las torturas”. Eloísa estaba embarazada de su segunda hija, se sabe por testigos que dio a luz una niña en el “Pozo de Banfield”, y que le puso de nombre Victoria. Ella es aún una de lxstantxshijxs de desaparecidxs, que esperan su verdadera identidad.

Su hija Clara comenzó hace años una campaña intentando dar con su hermana, cadenas de correos circulan pidiendo que aquellos que posean dudas sobre su identidad o que tengan datos sobre algún niñx llegado a una casa de forma extraña hable y se pueda por fin dar el postergado encuentro entre Clara y Victoria.

Constantino Petrakos compañero de María Eloísa también cayó en manos del Estado terrorista en una fecha desconocida y continúa desaparecido.

 

 

 

 

 

15. Graciela DEVALLIS y Osvaldo PAULIN
Graciela (…) “Chela era una chica tímida, muy bonita, bajita, de unos ojos claros preciosos… pero por lo que todo el mundo la identificaba, era por su risa, tenía una risa hermosa : era como musical … cuando estábamos en el tercer año del secundario empezamos a ir a la Parroquia San José Obrero … coincidíamos con la postura social de la Iglesia con respecto a la pobreza. Con Chela dábamos catequesis en la Catedral. Íbamos a la Guardería Maestro Aguirre a hacer jugar a los chicos … quería ser psicopedagoga. Le gustaba mucho trabajar con niños “ (Edit, compañera de la infancia y de la adolescencia).

Osvaldo (…) “ el Colo, se vivía peinando, era impecable … estudiaba en la escuela del trabajo y hacía la especialidad de electricidad. Era un amigo extraordinario, una persona muy especial, leal, firme en sus convicciones. Un chico que no se apuraba en los procesos, que tenía argumentos, lecturas, conocimientos “. (Alfredo, compañero del secundario y de la militancia).

“Osvaldo militaba en el ERP, no sé bien el cargo, pero era importante a nivel regional. Estuvieron en Tucumán, de ahí se fueron a Córdoba y luego a Buenos Aires. En ese momento mi hermano tenía ventiún años y ella veinte, la nena tenía tres (Mariana) y Marcos era bebé. Allá fue el operativo. Es como que cantaron la casa, la rodearon, estaba mi cuñada, mi hermano no. Ella prendió todas las luces para ver si él, cuando volvía, se daba cuenta y no entraba, pero él entró. Lo estaban esperando. Fue el 12 de julio de 1976, por la noche. (Elsa, hermana de Osvaldo).

“Osvaldo y Chela estaban totalmente dedicados a la Organización Revolucionaria. Eran militantes (…). Al conocer su desaparición, lo primero que presentamos fue el Habeas Corpusy después empezamos con las cartas al Ministerio del Interior, Harguindeguy (…).Cuando se reconstruyeron los hechos, los mismos vecinos dieron sus testimonios de cómo había sido. Eran los mismos servicios de las Fuerzas Armadas y Paramilitares … yo hasta cerca de la Democracia pensé que iban a aparecer” (Néstor, su cuñado).

Las biografías de Graciela Devallis y Osvaldo Paulín fueron construidas gracias al trabajo de las autoras del libro “ Ausentes Presentes”, Susana Crosetto, María Depetris y Mirta Gallegos.

16. María Elena IANNOTTI

María Elena nació el 31 de julio de 1936, su mamá falleció cuando ella era pequeña y se crió con su papá en la casa de sus tíos, en el barrio de Liniers. Allí conoció a quien sería su compañero de vida y padre de sus hijos, Jorge Gambero. Las familias eran amigas ya que el padre de Jorge y el tío de ella eran ferroviarios.

Jorge se instaló en Merlo a comienzo de la década del 50. Cuando Jorge tenía 26 años y María Elena 19  se pusieron de novios, durante tres años estuvieron ahorrando para casarse, María Elena trabajaba con un agente de la bolsa de valores y Jorge en su taller de motores eléctricos. El 8 de marzo de 1958 se casaron por civil, tuvieron dos hijos, Jorge y Miriam.

La pareja militaba en el Partido Comunista, forman parte del Encuentro Nacional de los Argentinos, coordinadora política de partidos de izquierda durante el gobierno militar de Lanusse. Con la vuelta de la democracia, en 1973, Jorge asume como concejal en el Concejo Deliberante de Merlo por la Alianza popular Revolucionaria.

Desde su banca denunciaría el peligro de un nuevo golpe de estado.
El 14 de septiembre de 1977 María Elena  fue hasta el Parque San Martín, a la carpintería de la familia Moreno que quedaba en San Martín y Bebedero, les llevaba  unas publicaciones del partido comunista.

Ocho hombres de civil a bordo de una camioneta con cúpula, un Fiat 600 color rojo y un Fiat blanco se presentaron en el local a las 16 horas.

Fue secuestrada junto a José Eduardo Moreno López y los hermanos Antonio Domingo y  José  Moreno Delgado.
Fueron  alojados en el centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de San Justo. Luego, conforme a los testimonios de sobrevivientes,  fueron llevados al “Pozo de Banfield”. Allí se perdió el rastro de María Elena. Los Moreno pasaron  45 días secuestrados para luego ser liberados.

Jorge hizo decenas de gestiones ante organismos estatales e internacionales por el paradero de su mujer. Fue informado por el Comando en Jefe del Ejército —general José Montes— que su esposa no estaba detenida. Jorge, caminó, golpeó puertas, se organizó con otros familiares. Sabía muy bien que su lucha no era  individual, peleó por encontrar a su compañera, por encontrar la verdad y por encontrar justicia para todos.

El 13 de agosto del 2018 en el tribunal nº 1 de La Plata, comenzó luego de 41 años de lucha por justicia de familiares y organismos de DDHH, el juicio de Brigada de San Justo. Se juzgará a 18 genocidas responsables en los casos de 84 víctimas, entre los que se encuentra María Elena.

María Elena continúa desaparecida.

17. Miguel CONDOMÍ

Nació el 27 de noviembre de 1936 en CABA. Para su familia era «Bombi», para sus compañeros de militancia era «Chango» o Moreira.

Fue obrero ceramista en la fábrica Ancers S.A., del barrio de Mataderos, allí se dedicaba al diseño.

Era artista plástico, dibujaba y pintaba. Y era músico folclorista, tocaba la guitarra, cantaba y componía. Fue padre de tres hijos.

Militó en la juventud peronista en La Matanza, en la villa Las Antenas, y luego formó parte de la columna oeste de Montoneros.

El 29 de septiembre de 1976 fue secuestrado en el trayecto entre Luján y La Matanza.

El 1º de octubre, alrededor de las 2 de la madrugada fue asesinado en la Av. Rivadavia entre Roque Sáenz Peña y Manuel Quintana, San Antonio de Padua, Merlo.

Tenía 39 años.

18. Silvia Mónica PAOLUCCI

Silvia Mónica Paolucci nació en Comodoro Rivadavia, Chubut, el 24 de abril de 1951. Su familia le decía «Mimí». Su compañero, Jorge Fraga, el «Misio», nació el 21 de septiembre de 1953 en Campo Viera, Misiones.

Silvia y Jorge eran militantes de montoneros en la zona oeste del conurbano. Silvia vivió en Merlo, en la Avenida del Libertador General San Martín 771, depto 4to. Cursó parte de sus estudios en el colegio Sagrado Corazón de Jesús.

En 1978, Silvia y Jorge vivían en la casa de la madre de ella en el Partido de Las Heras, Provincia de Buenos Aires. El 21 de enero de ese año nació Martín Hernán Fraga, el primer hijo de la pareja.

La noche del 25 de junio de 1978 cuatro hombres, que se identificaron como policías, ingresaron en el domicilio; afuera de la vivienda se calcula que habían apostados 10 hombres. Interceptaron y secuestraron a Jorge, que estaba entrando con su camioneta. Luego, ingresaron al domicilio, secuestraron a Silvia y saquearon la vivienda.

Antes de llevarla, le permitieron despedirse y decirle a su mamá Elba «cuidalo mucho al nene, que yo no vuelvo«.

Jorge fue visto en la Comisaria 1ra de Moreno, VIII Brigada Aérea de Moreno y, presumiblemente, en «El Campito», guarnición militar de Campo de Mayo. Todavía no se identificó dónde pudo haber estado detenida Silvia. Al momento del secuestro ella tenía 27 años.

En el año 2014, por testimonio brindado a la familia, se supo que Silvia podría estar embarazada. Martín sigue en la búsqueda de su hermano o hermana.

19. Hugo Oscar GUZMÁN

Hugo Oscar Guzmán nació en la ciudad de lobos el 29 de noviembre de 1940. Tuvo seis hijos: Miguel, Blanca, Hugo, Horacio, Isabel y José.

De profesión pintor, trabajó en el cementerio de libertad como empleado municipal. Ya su papá Ernesto había sido, hasta jubilarse, trabajador del Municipio. 

La madrugada del 1º de octubre de 1976 un grupo de tareas, dependiente de G.1.V.A., ingresó en su casa de la calle Einstein 4230, Pque. San Martín. La patota estaba integrada por ocho personas, que rompieron la puerta de entrada y arrancaron a Hugo de su casa, luego de ser golpeado brutalmente. Antes de secuestrarlo, le permiten despedirse de sus hijos.

Su papá, Ernesto, se presentó en el Municipio de Merlo el día 6 de octubre de 1976 cuando recibe la primera notificación de que su hijo sería cesado por ausentismo. Describe el secuestro y solicita ayuda, luego de haber realizado la denuncia en el destacamento del Parque San Martín, en la Comisaría 1º de Merlo y haber informado del secuestro de Hugo en su lugar de trabajo (depósito y talleres).

La respuesta fue el cese de su hijo por abandono de su puesto de trabajo.

El 21 de octubre el asesor letrado del municipio, Raúl Alfredo Othacehe, solicita el inicio del sumario a Hugo Guzmán. El 12 de noviembre de 1976 el intendente de facto Alberto Orsolini firma el decreto 1048 dándole de baja.

El 27 de diciembre 1983 a pocos días de la vuelta de la democracia el Honorable Concejo Deliberante de Merlo creó una comisión municipal de Derechos Humanos para investigar lo sucedido en el territorio de Merlo. El 30 de enero de 1984, la familia Guzmán solicita el presidente del bloque de la U.C.R. del H.C.D., dar con el paradero de su padre.

En el año 2018, a 42 años de su desaparición, el Intendente Gustavo Menéndez asumió en un acto de Justicia reparar su legajo del trabajador municipal Guzmán continúa detenido desaparecido.