Historia de Merlo

 

Nace el Pueblo

 

Nace el Pueblo

A comienzos del siglo XVIII, lo que hoy conocemos como Merlo no era más que un paraje desolado, recorrido periódicamente por tribus indígenas errantes (querandíes), y ocupado por alguna que otra estancia.

Los años transcurrieron sin mayor novedad hasta que en 1720 un funcionario español, adquirió tierras en estos pagos. Don Francisco de Merlo nació en Sevilla el 11 de Agosto de 1693 y llegó al nuevo mundo en el año 1712, donde contrajo matrimonio al año siguiente con Doña Francisca de Toro y González Marquina y con quien tuvo cinco hijos. Cuando llegó a estas tierras, Don Francisco de Merlo lo hizo sin dinero. Tal es así que en su testamento mencionaba que para adquirir su cargo debió pedir plata a cuatro personas, dado que su sueldo se limitaba a ocho pesos mensuales. Con el tiempo fue tomando no solo fortuna, sino también un nombre destacado por su eficiencia y honestidad.

Por otro lado, su amistad con el preceptor de números de los Reales Consejos de la Villa de Madrid, Don Francisco Sánchez de Botija, fue un hecho fundamental para la fundación del pueblo. Al fallecer Botija, éste le dejó gran parte de sus bienes a cambio de que alzara una capilla en su nombre y la dotara de bienes y adornos en su memoria. Don Francisco de Merlo cumplió su palabra y erigió la capilla en sus tierras (donde hoy se encuentra la Iglesia de la Merced). Además compró más tierras en la región, abarcando sus propiedades la totalidad de lo que hoy es el Partido de Merlo, parte de La Matanza, Marcos Paz y General Rodríguez, entre otro.

Ya por 1742 se realizó el primer censo en el pueblo, arrojando un total setenta y cinco personas agrupadas en quince familias. Al año siguiente, Merlo mediante una carta enviada por intermedio del Gobernador Ortiz de Rosas y dirigida al rey Felipe V de España, expresó sus deseos de fundar un pueblo en el lugar. El 31 de agosto de 1754, por Cédula Real de Fernando VI de España, fue convalidada la fundación del Pueblo, con el nombre de San Antonio del Camino, con derecho a nombrar cabildo y regidores, y a usar escudo nobiliario. El 28 de agosto de 1755 Francisco de Merlo mediante un edicto hace solemne la fundación y ofrece solares, viviendas y tierras de labranza y pastoreo a todas aquellas personas que quisieran avecinarse. Además, ante la necesidad de la Orden de la Merced de fundar nuevas instituciones misioneras, Merlo ofreció un sitio al lado de su iglesia expresando su deseo de que allí se fundase un hospicio en el cual se diese alojamiento a aproximadamente media docena de religiosos.

Finalmente, el 4 de abril de 1758 Francisco de Merlo muere y es sepultado en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced en la ciudad de Buenos Aires.

Los Años de Abandono

Tras el fallecimiento de Don Francisco Merlo, el pueblo entró en una fase de decadencia de la que no salió hasta la década de 1850. En 1773 se construyó el Puente Marquez, desviando el Camino al Alto Perú que pasaba a pocos centenares de metros del centro del pueblo, constituyendo una arteria fundamental para la economía del lugar y el único vínculo que lo unía más o menos directamente con otros núcleos urbanos de la región.

La Iglesia de San Antonio continuó funcionando como parroquia hasta 1776, año en el que desaparece de los registros como tal. Es de suponer que desde ese momento la jurisdicción se trasladó a Morón, cede parroquial de la cual el pueblo dependió formalmente desde 1799. Fue recién en 1864 cuando Merlo recuperó la independencia política definitivamente.

Fue allá por 1821 que, durante el gobierno de Martín Rodríguez, se dispuso por decreto que pasasen a poder del Estado las propiedades muebles e inmuebles en manos de los Mercedarios. De este modo el caserío quedó en un estado total de abandono, y en 1826 se dictó la Ley de Enfiteusis por medio de la cual se pusieron en arrendamiento las tierras de propiedad pública por un plazo no menor a veinte años.

Renacimiento

Los personajes más importantes de Merlo se agruparon en comisiones con el fin de evaluar la situación e implementar las reformas que fuesen necesarias. La primera comisión se fundó en 1855 y fue reemplazada por una segunda creada en 1859.

Dependiendo, aún, políticamente de Morón, en 1854 se formó una sociedad que presentó ante el gobierno un proyecto que consistía en la construcción de la primera línea férrea argentina cuyo nombre sería Ferrocarril del Oeste. Dicho ferrocarril partiría de Plaza del Parque (donde hoy se encuentra el Teatro Colón) y se extendería a lo largo de 21 kilómetros, internándose en la campaña en dirección al oeste, siendo Merlo uno de los pueblos beneficiados ya que sería atravesado por dicho ramal, conectándolo de nuevo, con la ciudad de Buenos Aires. El primer tramo, que abarcaba hasta Estación Flores quedó inaugurado el 30 de agosto de 1857 y dos años más tarde se terminaba la estación de Merlo en tierras donadas por Manuela Calderón, viuda de Tomás Gibson Pearson, donde hoy está la plaza Bartolomé Mitre.

Debido al buen clima, durante la segunda mitad del siglo XIX, Merlo fue un lugar ideal para las familias de buenos recursos de la ciudad de Buenos Aires ya que instalaban sus casas de fin de semana.

Con el ferrocarril en funcionamiento y el pueblo parcelado, se proyectó además, la construcción de una escuela y la reconstrucción de la iglesia. En 1862 se inauguró la escuela, la cual constaba con dos aulas destinadas a alumnos (varones) y dos piezas más, una para el preceptor y otra destinada a ser utilizadas como oficinas. Recién en 1866 comenzó a funcionar la escuela de niñas dirigida por damas de la sociedad de beneficencia. Contemporáneamente se emprendió la construcción del nuevo templo adoptando un estilo gótico. Finalmente en 1864 finalizó la obra y se abrieron las puertas de la Iglesia “Nuestra Señora de la Merced”, que aún continúa funcionando.

En vista de los progresos de aquellos años, los vecinos comenzaron a abogar por la independencia de la municipalidad de Morón, logrando la misma en 1864 por medio de la ley de municipalidades. Así fue que se asignaron los límites y el nombre del nuevo partido: Merlo.

Casi inmediatamente se inauguró la primera oficina de correos, se dispuso la creación del matadero municipal y del cementerio local.

Años más tarde, en 1884 se colocó la piedra fundamental en un lote donado por el vecino Don Pedro Pereira, en el mismo lugar donde hoy se encuentra la Casa Municipal. El edificio quedó finalizado al año siguiente y continuó funcionando como sede municipal hasta ser demolido en 1937 cuando fue reemplazado por el actualmente en uso.

El trazado del ramal Merlo – Lobos entre 1870 y 1872 dio lugar al nacimiento de un nuevo pueblo, Marcos Paz, el cual se independizó de nuestro partido en 1878. Este nuevo pueblo, junto con la sesión de tierras al partido de General Rodríguez acarreó a Merlo una gran pérdida de su superficie. Las postrimerías del siglo XIX también vieron el nacimiento de una nueva localidad, Pontevedra, fundada fundamentalmente por inmigrantes, y que aún hoy integra el seno de nuestro partido.

En 1913 se instala la primera usina eléctrica en el lugar donde hoy están las oficinas de EDENOR, y al año siguiente, si bien se terminó el primer adoquinado, el pueblo todavía no tenía un centro médico. Gracias a donaciones municipales y vecinales, el hospital se pudo construir y equipar, aunque para esto último también se necesitaron donaciones nacionales. La apertura del mismo se llevó a cabo en 1929 y aún continúa funcionando bajo el nombre “Hospital Eva Perón”. Un año más tarde, comenzó a funcionar la primera comisaría.

Desde su fundación y hasta fines de los años cuarenta gran parte de la economía del pueblo estuvo volcada a las actividades agrícola-ganaderas. Sin embargo, había algunas industrias como ser los molinos harineros y los hornos de ladrillos que representaron un papel determinante en el surgimiento de otra de las localidades que componen el partido, Padua.

Posteriormente, entre los cuarenta y cincuenta, si bien se habilitaron algunas industrias como laboratorios Vick, Seven–Up, Olivetti, I.M.S.A., etc., esta nunca fue una ciudad mayoritariamente industrial. Aun así, debido a las inmigraciones internas de los años 50 y 60 se produjo una ola poblacional del segundo cordón del conurbano provocando un crecimiento del 300% entre los censos de 1947 y 1960, continuando con esta tendencia hasta la década del 70.

Este desarrollo acelerado hizo de Merlo una ciudad con un gran número de locales y una avenida Libertador que creció día a día, dando luz al gran centro comercial que hoy se conoce. Además, entre los 70 y los 80 arribaron el Teatro Enrique Santos Discépolo y el puente Merlo Norte-Sur. Pero eso no es todo, el crecimiento social, económico y  urbanístico de Merlo continúa aun hoy.

Cronología

Cronología

10/07/1742: Primer censo (12 familias – 75 personas).

28/08/1755: Fundación de Derecho (designado como Villa San Antonio del Camino).

31/09/1755: Segundo Censo (24 familias – 111 personas).

04/04/1758: Fallecimiento de Don Francisco de Merlo.

22/01/1859: Fundación de la segunda y definitiva Comisión de Vecinos.

11/12/1859: Puesta en servicio de la Estación Merlo.

02/06/1862: Fundación de la Escuela Nº 1.

31/1/1864: Inauguración de la Iglesia Merced.

24/10/1864: Escisión respecto del Partido de Morón.

24/2/1865: Fundación definitiva del Partido de Merlo.

24/12/1871: Creación del Ramal Merlo – Lobos

18/12/1884: Colocación de la Piedra Fundamental del Edificio Municipal.

8/9/1929: Inauguración del Hospital Angel M. Lagomarsino.

 

Biografía de Don Francisco de Merlo

11 de agosto de 1693: Nace en Sevilla, España.

30 de noviembre de 1713: Contrae matrimonio con Doña Francisca del Toro y González Marquina, con la que tuvo once hijos.

4 de junio de 1734: Fue designado para ocupar el cargo de Escribano del Cabildo

1 de junio de 1748: Contrae matrimonio por segunda vez con María Teresa Gamiz de las Cuevas Lasarte, con la que tuvo un hijo.

4 de abril de 1758: Fallece en Buenos Aires, a los 65 años, y es sepultado en la Iglesia de La Merced.

Escudo de armas de la familia de Don Francisco de Merlo

 

HERÁLDICA

Forma: cuadrilongo borde inferior redondeado timbrado.

Ornamentos: como timbre un yelmo de plata orientado hacia la derecha y con cimera de tres plumas de gules. Además posee lambrequines de plata con la cabeza de un león en los extremos superiores.

SIMBOLOGÍA

En el escudo se puede observar un lobo en posición pasante de color negro que simboliza al gobernador de una plaza que luego de haber estado mucho tiempo sitiado, se arroja sobre el campo de los sitiadores y ataca volviéndose con el botín.

También se puede ver un mirlo o zorzal marino volando sobre él. Las aves en general son símbolo de vida activa, significado de ligereza, prontitud y libertad, y en este caso representa los viajes realizados. La elección del ave puede deberse a que el apellido Merlo está relacionado con el apellido Melo, que a su vez se origina del antiguo vocablo portugués “merlo” con que se designaba al mirlo.

Las rosas en los extremos superiores del escudo simbolizan la pureza y hacen mención a las dos mujeres de Francisco de Merlo.

Por último, en el exterior del escudo se encuentra un Yelmo de plata con cinco rejillas orientado hacia la derecha, lo cual indica su pertenencia hacia la nobleza. Las cinco rejillas en el yelmo corresponden a los antiguos Hidalgo que eran caballeros o desempeñaban algún cargo importante en el Ejército o la corte.

Un lobo en posición pasante que simboliza al gobernador de una plaza que después de haber estado mucho tiempo sitiado, se arroja sobre el campo de los sitiadores y ataca volviéndose cargado de botín.

Un mirlo o zorzal marino. Las aves en general, son símbolo de vida activa, significando ligereza, prontitud, presteza y libertad y en este caso puede representar los viajes realizados. La elección del ave puede deberse a que el apellido Merlo está relacionado con el apellido Melo, que a su vez se origina del antiguo vocablo portugués «merlo», con el que se designaba al mirlo.

Las rosas simbolizan la pureza, en mención a las dos esposas de Francisco de Merlo.

Celada o yelmo de plata con cinco rejillas, terciada hacia la derecha, con cimera de plumas de gules. La posición hacia la derecha indica su pertenencia a la nobleza. Las cinco rejillas en el yelmo corresponden a los antiguos hidalgos que eran caballeros o desempeñaban algún cargo importante en el ejército o en la corte

Es muy difícil interpretar cabalmente la idea exacta que quiso expresar el heraldista que confeccionó el escudo. Sólo puede formarse un concepto estimativo, considerando que cada elemento utilizado, como asimismo cada color, representan atributos propios al Jefe de la familia o a sus integrantes, como también a acciones realizadas por los mismos. Se observa algo inusual en heráldica, superposición del mismo color, plata sobre plata, como en el caso del ave sobre el campo del escudo.

LA MUNICIPALIDAD DE MERLO ADOPTÓ EL ESCUDO DE ARMAS DE LA FAMILIA DEL FUNDADOR DEL PUEBLO, COMO SÍMBOLO IDENTIFICATORIO DEL MUNICIPIO.